Lo más sorprendente del MING Polymesh es lo suave que parece. A cierta distancia, se percibe como una pieza de tejido metálico. De cerca, es una estructura de titanio de grado 5 cuidadosamente diseñada, con una caída que se siente más textil que mecánica.
Impreso en 3D, no ensamblado como una correa normal
MING afirma que el Polymesh es el primer híbrido entre brazalete y correa de titanio impreso en 3D del mundo. El brazalete y la hebilla se forman en una sola pieza, sin pasadores ni tornillos, y el diseño depende de la fabricación aditiva en lugar del mecanizado tradicional.
Qué lo hace visualmente diferente
- 1.693 subcomponentes enlazados en un bucle cerrado
- Titanio de grado 5 sinterizado por láser
- Hebilla integrada de cierre oculto
- Barras de resorte de 20 mm de liberación rápida con extremo curvado
Un brazalete que se lleva como si fuera tela
La idea es simple y extraña a la vez: darle al metal el movimiento fluido de la tela. MING afirma que la topología se rediseñó siete veces para aumentar el movimiento en el eje radial, creando un brazalete que se dobla y se asienta como una correa, al tiempo que conserva la sensación táctil de un brazalete.
Por qué destaca: textura industrial, movimiento similar al de un líquido y un proceso de fabricación que convierte un accesorio para reloj en una pequeña proeza de ingeniería.
El Polymesh es el tipo de objeto que llama la atención antes de que lo entiendas. Y precisamente ese es el objetivo.
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